Este año cumplí 18, no se si ha culminado esta etapa de mi vida, en general ha sido, tanto como para cualquiera, sin experiencias demasiado  trágicas o demasiado pesadas , siempre he sido muy ansiosa , yo me he complicado sola la existencia.

Tengo 3 proyectos, 3 series que abordo de distinta manera, la primera lleva por nombre delirio, compuesta por un conjunto de ilustraciones en acuarela que he hecho y sigo haciendo como una búsqueda de mi estilo, mi forma de ver la belleza , (tema agobiante a lo largo de mi vida), y de manifestar como veo el mundo, estas han sido realizadas al azar en momentos de ansiedad y constituyen la mayor parte de mi trabajo. La segunda, entraña, apenas la inicio y consiste en un conjunto de esculturas que manifiestan mi manera de interpretar lo que el alma sería, hechas en porcelanicron y resina.  La tercera, contempla, un conjunto de  5 retratos hechos con plastilina basados en un conjunto de fotografías tomadas a mi hermana, personaje que ha marcado mi vida con diversos matices ; sigue en proceso.

Siento una profunda fascinación por los ojos, por la mirada y lo que comunica, por lo que puede generar ver algo que no debía ser visto, o por el contrario una imagen conmovedora que le da sentido a todo. Alrededor de la mirada se centra mi trabajo,  la mirada suplicante, los rostros que hago en general están en un permanente estado contemplativo, baboso, con la boca abierta, algunos con más de dos ojos, Todas mis ilustraciones son una búsqueda de clarividencia trato por medio de ellas aceptar al mundo como es y no como quisiera que fuera y a mí misma en el proceso, los rostros están  cansados porque es de esa manera que me he sentido en ocasiones, cansada de habitar mi propia piel , me agobia la pesada carga de mi insignificancia y los pequeños problemas que desencadenan mi ansiedad porque no son nada comparados con las desgracias que agobian a buena parte de la población mundial, me refugio en mi trabajo para desahogarme, hago rostros en un mundo lleno de ellos, hago ojos en un mundo lleno de ceguera, la vida es puro ruido. Nos vemos transitando entre la vida, el amor y la muerte, estas son en mi opinión las fuerzas que mueven todo, en simultáneo, y son caos puro.

A lo largo de lo poco que llevo de vida me he dado cuenta de cuan visual es la sociedad y que tan crueles pueden ser las personas al juzgar a otra en base a una ojeada superficial, de que tan atractivo se debe presentar un problema para que importe a un número considerable de personas, que tanto se debe mostrar de una tragedia para que venda.  El mundo rige de cierta forma y son pocas las personas que determinan qué y de qué manera debe ser visto, es difícil distinguir con claridad lo verdadero porque es fácil engañar al ojo para vender imposibles y condenar inocentes haciéndolos pasar por villanos.

La religión, la belleza y la muerte rigen nuestra sociedad, la censura, los estereotipos, los extremismos y la falta de interés aquejan a la misma y son resultado de la naturaleza humana, la vida se ha convertido en ruido, en todos lados hay secretos, en todos lados hay ojos que lo ven todo y callan, la vida debería ser simple y las personas honestas, pero todo esto es imposible; una utopía, en todo caso hay calidez y alegría en este marullo que es la vida.