Para mí no hay nada de vulgar en lo que es natural. ¿Entonces que es natural? Si existe es natural.

 

 Me interesa la gente, vivimos las mismas situaciones con algunos cambios en la historia y eso me llama la atención, las mismas penas, las mismas alegrías pero en diferentes momentos, con diferentes personas. La actitud con la que resolvemos dichas situaciones nos lleva a lo mismo y es: sobrevivir. A muchos al igual que a violenta, les gusta la desnudez de sus cuerpos, viven su sexualidad sin juicios, disfrutan de una deliciosa cerveza, se sienten en algún momento sensuales y coquetos, luego muy enamorados, después se levantan odiando a la humanidad y bueno todo eso que significa estar vivos y a veces no tanto, me motiva un montón.

He dibujado toda la vida, cuando presenté la prueba vocacional en el colegio los resultados me salieron con que básicamente yo no servía para nada así que empecé a buscar, me gustaban cosas que tenían que ver con el arte, la fotografía y demás pero no me decidía. Yo no sé quién me dijo que si estudiaba diseño gráfico iba a poder seguir dibujando y error, dibujar es algo que haces porque te gusta, suelo dibujar mis pasiones y mis odios en cambio el diseño gráfico es objetivo, menos mal le saque gusto a esa objetividad y me enamoré del diseño, descubrí otras técnicas, otros medios, me fascinó el diseño editorial, pero nunca descarté mi gusto por la ilustración.

 

Violenta es un personaje que se fue creando solo, nació de garabatos que hacía en mis libretas.

 

Violenta es pasional, se deja llevar por el placer y los vicios, son todos esos instintos que intentamos esconder para vernos prudentes.

 

En mis dibujos me permito todo, violenta no solo desnuda su cuerpo sino también sus pensamientos, dice lo que siente, lo que quiere, lo que sueña, así sean deseos muy oscuros o caiga en cursilerías, la dejo ser.

 

Yo siempre veía las viñetas de los periódicos y pensaba que quería hacer algo parecido, TODO son referentes para mí, me gusta leer y de ahí saco muchas ideas, el cine, la música que escucho, las personas que me rodean, los paseos en bicicleta, lo que consumo, todo. Nunca falló, siempre empiezo con mi libreta y mi lápiz, hago unas cuantas líneas y poco a poco va tomando forma, cuando me gusta o logro que transmita la idea inicial lo paso a digital. Todo empezó como un proyecto personal en el cual intentaba realizar un dibujo diario, alguna cotidianidad y con los días fue tomando su propio rumbo y sigue haciéndolo, cambio de formato, de técnica, pero siempre manteniendo la cantidad justa de violencia.

 

Leí en algún momento algo que dijo Charles Bukowski y me cautivó,

“Creo que, la mayoría de las veces, la violencia es malinterpretada. Hace falta cierta violencia. En nosotros hay una energía que necesita ser sacada. Creo que si esa energía es contenida, nos volvemos locos. A veces se llama violencia a la expulsión de energía con honor. Hay locura interesante y locura desagradable. Hay buenas y malas formas de violencia. Es un término vago. Está bien si no se hace a expensas de otros”.

En pocas palabras la violencia nos humaniza, algunos lo exteriorizan con demasiada fuerza, yo lo hago con un papel y lápiz.

Nací en la ciudad de Cali, lo que hizo que creyera desde muy pequeña que tenía el talento para bailar salsa (y lo tengo), a la edad de 11 años ya me encontraba persiguiendo a mi familia obligándolos a quedarse quietos para poder dibujarlos. Dibujaba todo el tiempo y en todo lado. A mí nadie me decía que lo que hacía estaba bien o mal pero yo disfrutaba mucho mientras jugaba con mis lápices y sigo haciéndolo en la actualidad.